sábado, 28 de octubre de 2017

El suplemento cultural del diario "El País", "Babelia", publicó el sábado 14 de octubre la reseña del libro de James Hillman El pensamiento del corazón, publicado por la editorial Atalanta. La damos aquí de nuevo.


Encuentro con el alma del mundo


Traducción de Fernando Borrajo
Atalanta, Vilaür, 2017, 122 páginas, 19 euros.


Que el corazón “piensa”, siente e imagina fue una teoría extendida en la Antigüedad y el Renacimiento; y, según el psicólogo estadounidense James Hillman (1926-2011), de absoluta actualidad. Así lo confirma en las dos conferencias-ensayo de este hermoso libro, recuperado ahora por Atalanta en una primorosa edición.
En la primera de ellas, pronunciada en Suiza en uno de los célebres congresos Eranos, Hillman homenajeaba al gran estudioso de la mística sufí Henry Corbin —autor del concepto de “imaginación creadora” y de una “filosofía del corazón”— al recordar que es justo el órgano del corazón el asiento de la imaginación y que ésta constituye su auténtica voz. “Pensar” para Corbin y Hillman es lo mismo que imaginar con el corazón. Siempre se dijo que la mente piensa y el corazón siente, y esa idea ha impregnado nuestra cultura occidental. De ahí que sea posible aventurar que carecemos de un saber que recupere el papel que desempeña realmente el corazón en nuestras percepciones. Un saber que describiría el mundo de otra manera que las ortodoxias filosóficas de la razón.
Hillman expone una teoría según la cual en las edades de la humanidad han predominado tres maneras de entender el corazón: “el corazón del león”, la fase más heroica y pura, la más fogosa; “el corazón de Harvey”, los hombres se industrializan y sienten el corazón como un órgano mecánico; y “el corazón de San Agustín” que simboliza la fase en la que el yo individual es el protagonista en la vida. Hillman no se detiene ahí, sino que también elabora una teoría paralela de la belleza evocando a Platón, Plotino, Petrarca y Dante; para él entender y encontrar la belleza del mundo es asunto del corazón.
La belleza hace “palpitar los corazones”; así le sucedió a Petrarca cuando con dieciséis años contempló a una bella joven en la iglesia de Aviñón; y a Dante, con nueve años, al  ver a Beatriz, “la niña vestida de rojo”, el anima mundi, que hizo que su corazón despertara a la vida estética. El resultado de estos pálpitos cordiales fue, según Hillman, nada menos que “la transformación” de la cultura occidental que comenzó manifestándose como revolución estética. El “alma” es de naturaleza estética, afirma, junto con Platón; percibimos tanto con el alma como con el corazón, dos complementarios que fundan nuestra Psiqué primigenia.
La psicología terapéutica se olvidó durante años de la belleza, enfatiza Hillman, al centrarse en el desocultamiento de la enfermedad y de lo “feo”. El morbo de nuestro tiempo será, pues, la incapacidad para retener la belleza en nuestras vidas anodinas y seguras, pero estancadas en lo material. Sólo el corazón —al que Pascal denominó “instinto” y “principio” y de quien dijo que “tiene razones que la razón no entiende”— será el órgano que nos haga reaccionar ante la falta de belleza y frente a la ausencia de bondad (según el kalón kagathón de la Grecia Clásica). Es entonces cuando “ruge el corazón del león”, capaz de rebelarse tanto contra el desierto de la vida moderna como frente a algo mucho peor: el horror de Auschwitz, por ejemplo, o la guerra de Vietnam.

La segunda conferencia, sobre el Anima mundi, aboga por un renacimiento del alma “en el corazón del mundo”. En conjunto, ideas intempestivas y necesarias en estos tiempos de crispación general. Luis Fernando Moreno Claros

miércoles, 26 de julio de 2017

Vida con estrella, de Jiří Weil

Recientemente he leído dos libros del autor checo Jiří Weil, publicados por la editorial Impedimenta: Vida con estrella Mendelssohn en el tejado; los dos son extraordinarios, merece la pena leerlos para conocer de primera mano el ambiente que reinó en Praga durante la ocupación alemana en la II Guerra Mundial. Dejo aquí, en Ciudad de Azófar, el original de la reseña que publicó "Babelia" (diario "El País") de Vida con estrella.

Resistencia extrema

Traducción del checo de Patricia Gonzalo de Jesús
Impedimenta, Madrid, 304 páginas, 22, 50 euros; electrónico Kindle, 5,92 euros.
Vida con estrella


Hace unos años tuvieron éxito en España los Diarios de Viktor Klemperer (Galaxia Gutenberg). Éste describía su vida cotidiana como judío en Dresde bajo el nazismo. Sus experiencias bien hubieran podido titularse “Vida con estrella”, al igual que esta inquietante novela del judío praguense Jiří Weil (1900-1959) publicada ahora por Impedimenta en excelente traducción castellana.
Esta editorial tiene en catálogo Mendelssohnen el tejado, otra novela sobrecogedora de Weil, complementaria de Vida con estrella, pues participa del mismo escenario e idéntica atmósfera: el terror que sobrecogió a Praga durante los años más duros del “protectorado” nazi.
Weil fue uno de esos escritores singulares que dio la ciudad del Moldava dos décadas después de Kafka y Hašek, y algo de ambos se perfila en su obra: por ejemplo, lo absurdo e inmoral de las vidas abocadas al dolor, así como la comicidad grotesca de algunas situaciones extremas sólo soportables mediante la ironía. De eso hubo mucho en la moderna Praga, transformada en un infierno para los judíos, que fueron desposeídos de todo derecho humano y hasta de sus legítimas propiedades en cuanto entraron en vigor las leyes raciales del Reich alemán en Bohemia y Moravia.
Incapaces de rebelarse, empobrecidas, expulsadas de sus casas, a los cientos de familias judías sólo les quedaba la espera insoportable hasta que les llegase la hora en que tuvieran que partir, embutidas en vagones de ganado, a los campos de exterminio. Y todos sus miembros debían llevar prendida al pecho la estrella amarilla con la palabra “Jude” escrita en negro, para hacer visible su desdicha. 
            Josef Roubiček, antiguo empleado de banca que lo ha perdido todo y que, casi inane, habita en una casucha inmunda junto a un gato callejero, personifica la voz que desde su individualidad habla de los sufrimientos de todos los habitantes de Praga que, sobre todo judíos, malvivieron y murieron en aquellos días de ignominia. Impotente, tuvo que ver cómo muchos de sus hermanos de sangre colaboraban en los saqueos y las atrocidades que se cometían con tota impunidad bajo el auspicio de los nazis, so pena de perder ellos mismos la vida si se negaban a hacerlo.
Obligado a trabajar como enterrador en un cementerio, este es el único lugar donde se siente seguro y en el que respira la paz que no reina entre los vivos. A diario es testigo de nuevas vejaciones e injusticias que comenta con laconismo e ironía, aunque siempre con una enorme piedad por los sometidos, con suma empatía por el sufrimiento ajeno. El único escape que le queda en su soledad es la fantasía que lo transporta a un tiempo mejor de prosperidad y amor.
Difícil no recordar en algunas de estas escenas de ensoñación el gran relato El peregrino de las estrellas, de Jack London (Valdemar), el preso que se esconde en sus sueños para escapar a realidades inventadas. Y difícil no recordar también, a tenor de estas escenas de ensimismamiento extremo y máxima claustrofobia, el inefable relato La transformación, de Kafka (Atalanta).  Josef Roubiček, a semejanza de Gregor Samsa, se ve obligado a recluirse en un lóbrego cubículo y esperar allí la muerte por inanición y aislamiento. Sólo que Roubiček no perecerá, al contrario que el personaje de Kafka, porque encontrará una tabla de salvación en la idea de superar el miedo y de no dejarse llevar sin más al matadero, que lo ayudará en los peores momentos. Quien tiene miedo otorga poder al amedrentador, además “por miedo los hombres son capaces de hacer cualquier cosa que se les ordene: hasta conducir a sus hermanos a la muerte”, reflexiona. Él luchará por mantener el terreno.
            La novela es extraordinaria, un testimonio de resistencia extrema en medio del sufrimiento; pero ¡qué paradoja! cuando vio la luz en 1949 no gustó a los comunistas que subieron al poder en Checoslovaquia una vez que expulsaron a los nazis. La nueva autoridad tachó a Jiří Weil de “derrotista” y “existencialista”. Pensaba demasiado, algo que siempre resulta molesto a quien quiere ejercer un poder férreo sobre los demás. Aunque también es verdad que Weil había denunciado ya los crímenes de Stalin en otra de sus novelas publicada en 1937: Moscú-frontera. Su vida tampoco fue fácil después de los nazis.

sábado, 27 de mayo de 2017

Feria del libro de Madrid 2017. Libros de filosofía y pensamiento para la feria.


De entre los numerosos libros de pensamiento que han aparecido en los últimos meses destacamos hoy en Ciudad de Azófar algunos que nos parecen muy recomendables para hojear (y comprar) en las casetas de las editoriales y las librerías de la feria del libro madrileña de este año de 2017.

Junto a las recomendaciones del administrador principal de este blog (Luis Fernando Moreno Claros) publicadas en "Babelia" (diario "El País") en el cuadernillo del sábado día 20 de mayo proponemos otros títulos que nos parecen muy dignos de atención. Naturalmente, la gran cantidad de novedades aparecidas en los últimos meses del género "no ficción" —ensayo y pensamiento— no podemos abarcarla, sin embargo, creemos que los títulos siguientes constituyen una buena muestra de lo mejor que se ha publicado desde cimientos de 2017. 


Enciclopedia, Hegel

Un clásico esencial, Las máscaras de Dios, el primer tomo del monumental estudio de mitología universal de Josep Campbell (Atalanta), anima a curiosear en la imaginación de los primeros hombres que se enfrentaron al enigma del mundo antes del nacimiento de la filosofía. Como contrapunto a esa productiva inocencia, destaca una obra filosófica ahíta de razón: la apabullante Enciclopediade las ciencias filosóficas, de Hegel, publicada ahora en insuperable versión bilingüe de Ramón Valls (Abada). Nada hegeliano y más modesto fue Ludwig Wittgenstein, de quien contamos con nueva traducción de sus Investigaciones filosóficas (Trotta). 

Wittgenstein buscó durante toda su vida una manera de vivir que lo llenase, en virtud de la mejor moral, algo que logró más plenamente el norteamericano Henry David Thoreau, maestro extemporáneo en el arte de vivir en libertad y junto a la naturaleza.

De este filósofo se conmemora en julio el bicentenario de su nacimiento. Para celebrarlo, Toni Montesinos publica un excelente trabajo: El triunfo de los principios. Cómo vivir con Thoreau (Ariel).
Cómo vivir con Thoreau
La editorial
Errata Naturae presenta una señera biografía: Thoreau. Biografía de un pensador salvaje, de Robert Richardson; reedita el clásico Walden y presenta una jugosa antología de lúcidos pensamientos, extraídos de todas las obras del maestro de Concord: Todo lo bueno es libre y salvaje

Amante de la naturaleza, aunque a otros niveles, fue también el polifacético sabio inglés Thomas Browne, tema del original estudio: Las aventuras de Sir Thomas Browne en el siglo XXI, de Hugh Aldersey-Williams (Siruela).

Una filosofía actual de la ecología y el contacto con la naturaleza es la que propone el autor polaco Henryk Skolimowsky, en sus libros: Filosofía viva y La mente participativa (ambos en Atalanta), imprescindibles para entender en qué consiste la "ecofilosofía".


Unamuno, cuentos

De Walter Benjamin, otro pensador curioso, aparece como novedad un pequeño y sustancioso relato: Mi viaje a Italia en Pentecostés (Abada). Y la editorial Eterna cadencia publica un ensayo sobre el pensamiento tan rico (y muy difícil de catalogar) de Benjamin: Carrusel Benjamin, de la autora y traductora argentina Mariana Dimópulos

Muy lúcido asimismo es el ensayo de José María Ridao sobre Albert Camus: El vacío elocuente (GalaxiaGutenberg), que muestra la actualidad del pensador franco-argelino, denigrado por el taimado Sartre por no destacar como hombre de partido y tachado a veces de mero “novelista” en lugar de filósofo. Amas cosas (novelista y filósofo) fue Miguel deUnamuno, de quien ahora podemos leer sus Cuentos completos en una magnífica edición (Páginas de espuma). 

Y cual certero pensador y además poeta descuella RafaelArgullol con su original Poema (Acantilado), dietario atípico, pleno de enseñanzas de filosofía y vida. El filósofo Javier Gomá Lanzón presenta un pequeño-gran libro lleno de inteligencia y sensibilidad: La imagen de tu vida (Galaxia Gutenberg). Y Carlos García Gual hace una apasionada defensa de las humanidades en Luz de los lejanos faros (Ariel), imprescindible. 


Sigue leyendo si quieres ver más títulos…

domingo, 21 de mayo de 2017

Ficciones en torno al Holocausto

Texto original de la reseña "El Holocausto en la ficción española" publicada en el suplemento "Babelia" del diario "El País" el sábado 13 de mayo de 2017 (edición en papel).


Ficciones en torno al Holocausto










Cuatro autores españoles que se inspiran en el Holocausto nos ofrecen tres novelas y una obra teatral, animados por la intención de luchar contra el olvido del horror nazi desde la ficción.
Memorias de Bastian
Memorias de Bastian, una novela con ínfulas pedagógicas, escrita en el tono neutro de los best-seller, se centra en los preparativos del Holocausto, al explicar en forma dramatizada el supuesto nacimiento de los métodos con que el totalitarismo nazi doblegó la voluntad de disidentes y judíos. Bastian Höss (personaje ficticio) es un talentoso sociólogo a quien el general de las SS Reinhard Heydrich obliga bajo amenazas a colaborar con él y con un equipo de elegidos en un proyecto secreto: un minucioso estudio científico que daría las pautas para proceder con éxito en la destrucción anímica e incluso física de los opositores al régimen.
Con personajes inventados que encarnan estereotipos de la época —un sabio judío expulsado de la universidad o la esposa comunista de Bastian—, y otros reales —Adolf Eichmann, por ejemplo (pintado como un burócrata gris)—, Hugo Egido(Madrid, 1970) calcula bien las dosis de teoría, acción y suspense, por lo que logra mantener la atención del lector hasta el final, aun cuando cierta sensación de soberana inverosimilitud rodee los logros teóricos de los protagonistas, quienes prácticamente diseñan solos todo el aparato de terror de los nazis.

Xavier Güell (Barcelona, 1956) ambienta su novela en Theresienstadt —Terezín en checo—, un lugar de Checoslovaquia escogido por los nazis para recluir a judíos “prominentes”, así como “campo modelo” que serviría para confundir al mundo haciendo creer que los judíos expulsados de Alemania residían en pequeñas ciudades donde eran tratados con dignidad. Con este fin se filmó allí la película de propaganda: El Führer regala unaciudad a los judíos (1944). El director judío-alemán Kurt Gerron fue obligado a dirigirla antes de morir gaseado en Auschwitz.

Los prisioneros del paraíso
 En Terezín encerraron a músicos y compositores judíos, algunos célebres en su época, como Hans Krasa (autor de la ópera infantil “Brundíbar”, representada por niños reclusos en Terezín con enorme éxito), Viktor Ullmann y Pavel Haas. Armados con su arte musical y teatral fueron capaces de ilusionar a otros confinados.
Con estos personajes reales como protagonistas  junto con otros del bando contrario, también históricos, el cruel médico nazi Josef Mengele —“el mayor asesino de todos los tiempos”—, y de nuevo Adolf Eichmann (caracterizado ahora como taimado hipócrita mefistofélico), además de personajes imaginarios, la doctora Stein y su marido —un nazi amargado que es capaz de interpretar al piano las variaciones Goldberg sin apenas errores—, Güell logra una obra que atrapará a aquellos lectores que no tengan prejuicios contra los momentos de efecto tipo Hollywood o un cierto exceso de prolijidad al tratar las escenas musicales. 
La trama es rocambolesca: Elisabeth Stein, casada sin amor con el comandante del campo, ama desde niña a Krasa e intenta un plan para salvarlo del exterminio. Para ello tendrá que negociar con Eichmann un pacto suicida. La historia, con crueles sorpresas y suspense, con sus reflexiones teóricas sobre música y filosofía (¡Spinoza!) atrapa al lector mientras lo invita a reflexionar con pensamientos como éste: “la música es la única sustancia que predice la eternidad, la muerte no tiene poder sobre ella. Cuando se enfrentan, inclina el espinazo y, humilde, se aleja”.