sábado, 27 de febrero de 2016

Acantilado publica "Conversaciones con Arthur Schopenhauer"

De nuevo tenemos en Ciudad de Azófar al filósofo pesimista y gruñón Arthur Schopenhauer (1788-1860). La editorial Acantilado (Barcelona, España) acaba de publicar Conversaciones con Arthur Schopenhauer, un libro que recoge testimonios de personas que trataron al autor de El mundo como voluntad y representación y Parerga y paralipómena y anotaron o recordaron sus impresiones para la posteridad.

Conversaciones con Schopenhaur

La selección de los textos, la introducción, la traducción y las notas son del administrador de este blog. La mayor parte de los testimonios que recoge este volumen son inéditos en castellano; alguno apareció en la primera versión que publiqué de la biografía de Schopenhauer en la editorial Algaba (2005): Vida del filósofo pesimista; pero muy pocos; en cualquier caso, han sido revisados a fondo, así que bien puede decirse que estas conversaciones y recuerdos constituyen un "inédito en castellano". Pero eso no tiene mucha importancia; lo mejor es que los lectores obtendrán con este libro una visión amplia de la personalidad y la fuerza vital e intelectual de Schopenhauer. 

Como sabrán cuantos conozcan ya al insigne filósofo, fue un hombre que pasó más de media vida creyendo que había dado con la solución del enigma del mundo (y murió creyéndolo, por supuesto); dicha clave y solución la publicó en su obra magna y que podríamos llamar "de juventud" (aunque la publicó a los treinta años de edad), titulada El mundo como voluntad y representación. El libro apareció a finales de 1818 en Alemania pero nadie le hizo caso, ni el público culto, interesado por el pensamiento, ni los eruditos y los profesionales de la filosofía. 


Schopenhauer se amargó mucho por aquella falta de atención; pasaron los años y veía con desdén y rabia cómo las obras de otros autores menos interesantes que él eran elogiadas y valoradas mientras sus libros languidecían en los almacenes o eran triturados como maculatura. Pero Schopenhauer no se rindió, mientras pasaban los años, tanto más confiaba en que algún día le llegaría la fama. Pasó el tiempo, fue madurando y envejeciendo, continuó perseverando en sus pensamientos, ampliando aquella obra de juventud con una nueva edición o con diversos añadidos en forma de libros independientes (Sobre la voluntad en la naturaleza, Sobre la visión y los colores, Los dos problemas fundamentales de la ética); por fin, ya sexagenario, le sonrió la fama gracias a otro libro suyo de titulo nada fácil: Parerga y paralipómena, publicado en 1851. Escribo "otro libro", pero en realidad la obra se compone de dos gruesos tomos, en conjunto, constan de algo más de mil páginas. Schopenhauer mostraba en esta obra su faceta más "mundana", sus pensamientos estaban destinados a que los entendiera "todo el mundo" y nacían además de su experiencia vital, igualmente, de su trato directo con "mundo" (parecida es la intención en la actualidad de nuestro admirado filósofo Javier Gomá con su Filosofía mundana ). Montaigne con sus extraordinarios Ensayos, Baltasar Gracián, con su Criticón y su Oráculo manual, los moralistas franceses) y los filósofos antiguos y sabios como Aristóteles y Séneca fueron los maestros en los que Schopenhauer se inspiró para concebir algunos de los textos que componen su filosofía para el mundo, las ideas de estos grandes de la sabiduría de la vida coincidían en mucho con la propia experiencia vital de Schopenhauer. El ensayo más destacado de Parerga y paralipómena, tan destacado que muy a menudo se publica en libro independiente, dada además su considerable extensión, lleva por título: "Aforismos sobre el arte de saber vivir". Este manual de supervivencia en la vida granjeó a su autor un reconocimiento casi inmediato, apenas publicado en Parerga y paralipómena.






Schopenhauer el 3 de septiembre de 1852
En cuanto le llegó la fama, el misántropo Schopenhauer se dejó cortejar muy a gusto por una legión de admiradores. Él los llamaba discípulos, y se sonreía taimado cuando alguno de ellos le devolvía el piropo llmándolo "maestro", e incluso "Mesías". 

Schopenhauer consideraba los mayores filósofos de todos los tiempos a Kant, Platón y Buda. Su filosofía teórica debía mucho a los dos primeros filósofos, y su filosofía práctica, al último. Buda constituía un ejemplo de virtud, un ideal de santidad atea que entusiasmaba a Schopenhauer, admirador asimismo de las Upanisad y las doctrinas extraídas del Veda del Indostán. Así que a Schopenhauer en nada le disgustaba ser tratado igual que a un sabio, como alguien que tenía la verdad y había sabido expresarla tanto en conceptos (de manera objetiva) como en la práctica (de manera subjetiva).

 Aunque Conversaciones con Schopenhauer recoge testimonios que datan de todas las épocas de su vida, los más abundantes provienen de la época en que se hizo famoso. Es normal, puesto que hasta entonces, había vivido como un ser anónimo, era un estudioso solitario, confinado en su casa, acostumbrado a sus paseos y a su rutina. Una vez que le sonrió la fama sus admiradores lo buscaban en su casa y allí, aunque no eran recibidos a cualquier hora, sino que debían someterse a un estricto horario de visitas, podían disfrutar de cuando en cuando de su compañía y su animada conversación. 

El filósofo los recibía repantingado en su sofá, los invitaba a sentarse y comenzaba la charla. Los visitantes quedaban emocionados al escuchar las palabras de su anfitrión, sabias las más de las veces. Alguno hubo que al oírle narrar la historia de Buda se emocionó hasta saltársele las lágrimas. Tdos salían con el convencimiento de haber visto a un hombre excepcional, o cuando menos, muy diferente de los hombres comunes con los que trataban a diario. Era un anacoreta del espíritu, con ideas propias. Para todas las visitas tenía palabras agradables, rompiendo así el tópico que circulaba sobre su persona por toda Francfort de que era un ser intratable. En efecto, trataba bien a todo el mundo que quería verlo siempre que no fueran profesores de filosofía. A los del gremio filosófico los odiaba a muerte pues bien sabía él que lo habían despreciado hasta la náusea. Que durante muchos años ni siquiera consideraron digna de mención su filosofía. Ahora que le sonreía la fama iban a buscarlo; cuando alguno aparecía por allí, el ceñudo filósofo hacía lo posible por espantarlo o le decía a la criada en voz muy alta "al señor profesor tal o cual dígale que no estoy en casa". En fin, Schopenhauer siempre era interesante, o por su conversación o por sus excentricidades. Mucho de todo esto y bastante más hallarán los lectores en las páginas de estas Conversaciones.  Más información sobre el libro en: Editorial Acantilado.

Me permito recordar aquí, que este volumen de conversaciones y recuerdos de Schopenhauer se hermana con otro título del mismo estilo que Acantilado publicó en 2009, me refiero a Cuando Kafka vino hacia mi, un libro magnífico de recuerdos y testimonios de personas que conocieron o trataron a Franz Kafka editados por Hans-Gerd KochEntretenido, ameno, e imprescindible para lectores de Kafka.

Otras lecturas schopenhauerianas para acompañar estas Conversaciones. Naturalmente, aparte de las obras del propio Schopenhauer, que están disponibles en buenas versiones en castellano y también alguna en catalán, y de su biografía (Schopenhauer. Una biografía)recomiendo tres libros que han visto la luz recientemente.


Filosofía de la redención
Un autor curioso que se dejó fascinar literalmente por la lectura de las obras de Schopenhauer fue el joven Philipp Mainländer (1841-1876), no llegó a conocer personalmente a su ídolo, pero devoró con fruición sus obras y se empapó de sus enseñanzas. Pesimista como el maestro, incluso más todavía, vivió aislado y terminó suicidándose apenas concluida su obra máxima: Filosofía de la redención. La obra fue leída sólo por algunos iniciados, entre ellos parece ser que también estuvo Nietzsche, como se sabe, gran admirador de Schopenhauer y lector seguramente también de sus epígonos. Su obra y su persona me recuerdan —con todas las distancias y diferencias— a la de otro gran marginado, pesimista y suicida: Otto Weininger, muerto a los veintitrés años, tras publicar su polémico ensayo Sexo y carácter, admirado nada menos que por Ludwig Wittgenstein.

La edición castellana de Filosofía de la redención (Ediciones Xorki) es única y rigurosa, presenta el texto completo de Mainländer, está muy bien traducido por el profesor Manuel Pérez Cornejo y la edición estuvo a cargo de Carlos Javier González Serrano. Del mismo autor, Mainländer, es posible encontrar Diario de un poeta, (Plaza y Valdés).

La editorial Atalanta ha publicado recientemente una obra que también le gustaba mucho a Schopenhauer


BHAGAVADGITA

La Bhagavadgitaen una excelente edición bilingue (castellano-sánscrito) a cargo del filósofo e indólogo Juan Arnau. La mejor traducción de las existentes hasta ahora en español, fluida y clara.

Schopenhauer y Jorge Luis Borges admiraron esta leyenda filosófica extraída del Majabhárata y que contiene la esencia de la sabiduría de la India, entre otras, la idea de que todo lo que existe participa de la misma esencia nuclear, a la vez, de que lo que vemos y tocamos por doquier en el mundo, tanto nuestra apariencia física como la de los demás seres, es sólo ilusión y no la verdadera realidad.  


"En sus páginas han encontrado refugio y consejo incontables generaciones y, desde que fue descubierta por Occidente, se ha convertido en una de las obras más importantes de la literatura universal. Humboldt, Tolstói, Huxley, Gandhi, Emerson y Thoreau, entre otros, han expresado su admiración y entusiasmo por este poema filosófico, compuesto en la India en torno al siglo II a.C. El diálogo entre Kṛṣṇa y Arjuna, previo a la batalla de Kurukṣetra, revela la siempre vigente lección de cómo vivir y actuar en el mundo. Ofrece pistas sobre el sentido de la vida y traza un mapa de senderos para los diversos temperamentos e inclinaciones humanas: el camino de la acción desinteresada, el del conocimiento y el de la entrega. El honor, la justicia y el destino comparten protagonismo con el amor y la amistad".(De la solapa del libro).


Y otro libro que ya se comentó en este blog, y que encantará a los admiradores de la filosofía del arte de vivir de Schopenhauer es el clásico de Adolph von Knigge: De cómo tratar con las personas, un manual de psicología y cortesía del siglo XVIII, admirado por Goethe y Schopenhauer et alii. He aquí el enlace a mi comentario de "el Knigge" en "Ciudad de Azófar"
De cómo tratar con las personas






4 comentarios:

Anónimo dijo...

Una auténtica joya poder leer por primera vez en la lengua materna estos textos.
¡Enhorabuena por este excelente trabajo!

Luis Fernando Moreno Claros dijo...

¡Muchas gracias, amigo anónimo!

El infierno de Barbusse dijo...

Enhorabuena. Compra segura. Schopenhauer ha sido y es uno de mis "iluminantes".

Luis Fernando Moreno Claros dijo...

¡Muchas gracias, amigo de Barbusse!