miércoles, 14 de enero de 2015

Volvemos a Balzac / Balzac el inmenso



Honoré de Balzac, 
(Daguerrotipo de Nadar en 1842)
Vuelvo estos días a Balzac, el inmenso escritor que tanto inspiró a Proust, Stefan Zweig y tantos otros; y que tan grato placer nos proporciona a los lectores normales en cuanto nos enfrascamos en cualquiera de sus novelas y relatos breves. Aprovechando que dos arrojadas editoriales acaban de publicar al mismo tiempo sus respectivos primeros tomos del ciclo de La comedia humana, he releído Papá Goriot y El coronel Chabert; he leído también La casa del gato que jugaba a la pelota y Gobseck, así como varios cuantos más: "La mujer abandonada", "Un episodio bajo el terror", "Melmoth reconciliado", "La Vendetta" y "La bolsa".
En efecto, dos editoriales españolas tienen intención de publicar de nuevo La comedia humana "entera", al completo. Hasta ahora he visto muchas ediciones de novelas sueltas, de las más populares de la Comedia, pero el ciclo entero no se publica desde los años setenta del pasado siglo.

La madrileña editorial Hermida Editores ha presentado el primer tomo de los diecisiete que proyecta: La comedia humana, Volumen I. La traducción es de solera, pues se debe a Aurelio Garzón del Camino, "gramático" —como lo llama Sergio Pitol, quien se declara su discípulo— e insigne traductor que tuvo que exiliarse en México a causa de la represión franquista al térmono de la Guerra Civil. Afincado en México tuvo que gaanrse la vida con trabajos editoriales variados y aun tuvo tiempo para traducir enteras las obras de Balzac en una excelente versión que apenas tuvo divulgación en España, aunque si en Hispanoamérica.

La comedia humana I
Este primer volumen comprende la primera parte de las tituladas "Escenas de la vida privada" y contiene los relatos y novelas breves que detallo a contiuación: "La casa del gato juguetón", "El baile de Sceaux", "La Vendetta", "La bolsa" y "La amante imaginaria".   

Hermida Editores publicará en el mes de febrero el segundo volumen, con la segunda parte de las mencionadas "Escenas de la vida privada".

ECC Ediciones apuesta por una nueva traducción castellana de toda la comedia humana. Ésta corre a cargo de Jordi Giménez Samanes. El primer volumen que acaba de aparecer contiene los títulos siguientes:

La comedia humana
 La casa del gato que juega a la pelota, Gobseck, Papá Goriot, El coronel Chabert, La misa del ateo, Eugénie Grandet. Como se observa, el orden de las novelas qeu presenta ECC en este primer tomo no es el mismo de la Comedia original según la edición canónica de Furne (que afirman seguir), un orden que sí mantiene Hermida Editores. Los editores de ECC han dividido sus tomos en siete volúmenes "principales" que contienen lo más conocido de la Comedia; al término de éstos aparecerán otros tantos tomos que califican como "complementarios" y que contendrán las partes menos conocidas. Es una etrategia de venta, claro está. ¿Quién nos asegura que aparecerá el resto de volúmenes si los siete primeros no obtienen el éxito esperado? La nueva traducción se lee muy bien, eso es cierto.

Cuentos completos

Mauro Armiño, Premio Nacional a la mejor Traducción por su excelente trabajo para Ediciones Atalanta con Historia de mi vida de Giacomo Casanova, publica ahora bajo el sello de la editorial Páginas de Espuma los Cuentos completos de la Comedia humana. El gran traductor reúne en este elegante volumen las historias cortas que Balzac entremezcló con las novelas más extensas del ciclo. Aquí encontrará el lector pequeñas joyas maestras de la narración breve como "La mujer abandonada", "Facino Cane", "Sarrasine","Un episodio bajo el terror", "Melmoth reconciliado", "La obra de arte desconocida", "El verdugo", "La posada roja" o "El elixir de la larga vida" entre otras. Para aquellos lectores que no puedan esperar a la publicación completa de los tomos de Hermida y ECC, el libro de Páginas de Espuma será un vigoroso estimulante, y con la garantía de la traducción más las abundantes y certeras notas de Mauro Armiño.




Hace unos años tuve ocasión de reseñar para "Babelia" (diario El País) una estupenda novela de Balzac que me encantó, incluida también —¡cómo no!— en el ciclo de la Comedia humana; me refiero a la rotunda Las ilusiones perdidas. La publicó Mondadori en su serie "Grandes clásicos" en la excelente traducción de José Ramón Monreal.

Dejo aquí el enlace a la reseña del mismo título publicada en "Babelia" el sábado 29 de septiembre de 2007. Y también el texto de la versión no definitiva de la misma reseña, escrita antes de enviarla al mencionado suplemento cultural:

Las ilusiones perdidas

"Infierno de vanidades"

 Honoré de Balzac 

Las ilusiones perdidas
Traducción de José Ramón Monreal
Mondadori, Barcelona, 2006, 738 páginas, 22 euros.


Stefan Zweig, Elias Canetti y Thomas Mann admiraron la obra del exuberante y fecundo autor galo Honoré de Balzac (Tours, 1799- París, 1850). Junto a los grandes escritores rusos Tolstói y Dostoiewski, lo tuvieron por un genio, un ser excepcional dotado de instinto para la creación literaria, y con tan sobrada imaginación como para inventar un mundo propio e introducirse en la piel de los más de mil personajes que pueblan su ambicioso proyecto literario: esa Comédie humain, la vasta enciclopedia de vidas, caracteres, situaciones y hechos a la que pertenecen sus ochenta y cinco novelas sobre la Francia de la primera mitad del siglo XIX. Balzac emprendió una obra titánica que dejó sin terminar, minó su salud y lo obsesionó de por vida, pero también le deparó momentos de éxtasis creador: retratar al detalle y con recreo el mundo que lo rodeaba y, sobre todo, la ciudad de París, esa metrópoli de oropel y barro, símbolo de la cima social y terrenal alcanzada por los seres humanos en cuanto a civilización y cultura, pero a la vez la hoguera donde se funden deseos e ilusiones, monstruo de los mil tentáculos que apresa y estruja a sus víctimas con otras mil torturas imprevisibles.
Recientemente la editorial barcelonesa Alba publicaba las novelas César Birotteau, perfumista y La casa Nucingen en excelente traducción; Paidós, la magnífica biografía de Balzac escrita por Zweig, y ahora Mondadori continúa esta estela de recuperación balzaquiana con otra de las mejores novelas del “Napoleón de las letras francesas”, bien traducida y con útiles notas explicativas. En este libro impresionante, Las ilusiones perdidas, Balzac continuó mostrando ese universo variopinto, exuberante, sumamente móvil y abarrotado del París de la Restauración, y esta vez entrando a saco en el ambiente de la literatura, el periodismo y el teatro para sajarlo y destriparlo sin escrúpulo.
La historia del jovencísimo y guapo Lucien Chardon, un plebeyo hijo de boticario quien, ostentando el nombre de Lucien de Rubempré, aspira a la fama como poeta y a convertirse en estrella de las letras galas, es típica de Balzac: Lucien alcanzará en parte lo que persigue pero a costa de vender su alma y de perder su inocencia. El bello provinciano ansía además de fama, riqueza: “¡Dinero, dinero!”, el móvil principal de las acciones humanas, según Balzac, el “vil metal” que proporciona poder y sirve de apoyo tanto a la necedad como a la inteligencia. Con éste, llegarán después el lujoso coche de caballos en el que pasear a la mujer más hermosa y mejor engalanada de la ciudad, la indumentaria masculina de moda y el agasajo del gran mundo elegante. Pero todo tiene un precio, y el dinero viene siempre acompañado humillaciones y renuncias.
Lucien comenzará desde lo más bajo un ascenso social que lo conducirá de los comedores populares a los brillantes salones aristocráticos. El periplo de éxito y caída (porque Lucien cae por debilidad de carácter, fatuidad y vanidad) pasa por una larga estancia en el infierno del mundillo cultural parisino: libreros y editores, escritorzuelos, reseñadores, críticos de teatro, gacetilleros; quien más quien menos pícaro, cínico, traidor, aventurero, amoral; nadie actúa con decencia ni sinceridad allí donde la única ley es la del más fuerte, la del más rico, la del menos bueno; allí donde “la poesía” o “la literatura”, nada importan frente a “las ventas”, frente a la “mercancía” que los editores compran barata para vender cara. Lucien es ensalzado si se halla en el bando adecuado, lo denigran si se pasa al opuesto. Los periódicos pugnan por importunar la política, sus directores, semejantes a chulos de burdel, enervan con sus libelos la opinión pública. Importa la “cofradía”, el “cogollito”, “los nuestros”; y ello conforma el lupanar al que se reduce el pomposo “mundo de la cultura”, allí se enfanga y se ahoga Lucien.
 Balzac es un genio de la psicología grosso modo, un creador de caracteres vehementes, dominados por una pasión, tanto de fanáticos como de almas simples y bellas, demasiado bondadosas cuando las pinta buenas. Es también un sabio sentencioso que de cuando en cuando suelta sus certeras ideas sobre la sociedad, y se muestra harto despiadado a la hora de caracterizar a sus semejantes más aborrecibles, el tipo medio de los mediocres sibilinos e interesados, a quienes no juzga, sino que deja hablar y actuar según los impulsa su propia naturaleza. En las historias del gran Balzac las almas bellas perecen condenadas al sufrimiento y las nada bellas triunfan con su cinismo. Tan de época y tan actual, tan crudo pero tan ameno. Una maravilla.
Honoré de Balzac por Sciammarella

Y para quien quiera saber más de Balzac, el gran Stefan Zweig —admirador ferviente del maestro de Tours—tuvo en mente durante buena parte de su vida escribir una gran biografía de Balzac. Llegó a reunir cientos de documentos y terminó buen parte del texto antes de morir, dejando el trabajo casi terminado, aunque sin revisar. Guiándose por los fragmentos y los esquemas finales que el autor de El mundo de ayer dejó en su legado, el albacea literario de Zweig, Richard Friedenthal, editó esta obra después de la muerte de su gran amigo con el título: Balzac. La novela de una vida. Así que gracias a Zweig y Friedenthal contamos hoy con una biografía que si no puede llamarse canónica, sí que es muy entretenida e informativa, como todas las demás biografías firmadas por Zweig. Tuve ocasión de leerla hace años publicada en castellano por Paidós y traducida por Arístides Gamboa (revisada por Miguel Martínez-Lage).

Zweig-Balzac

En 2006 reseñé el Balzac de Zweig en el suplemento "Babelia"; dejo aquí el enlace a mi reseña: "La desbordante vida de Balzac".

 El el volumen titulado Tres maestros, Stefan Zweig publicó junto con unos geniales apuntes sobre Dickens y Dostoievski, un breve ensayo sobre Balzac y su carácter, con algunas pinceladas de su vida. Una excelente traducción de esta obra la encontramos, como siempre, en Acantilado.

En nuestra librería anticuaria favorita, Joyería-Librería anticuaria La Nave, descubro estos días una edición de las Obras completas de Honoré de Balzac en la celebérima traducción de Rafael Cansinos Assens. Dejo aquí unas fotos y el enlace a la librería por si alguno de los fans de Balzac que lea estas líneas desea adquirir estos tomos o simplemente hojearlos. Cansinos tradujo las obras de Balzac en 1965 para Aguilar. La edición de la fotografía es posterior, de 1972.




Obras completas de Balzac, Aguilar, Madrid, 1972
Celebérrima traducción de Cansinos Assens


Librería anticuaria y joyería La Nave (Salamanca)