lunes, 25 de marzo de 2013

Elias Canetti, Obras completas

El suplemento cultural "Babelia" del diario El País publicó el sábado 23 de marzo de 2013 mi reseña del último tomo de las Obras completas de Elias Canetti. Como los editores se vieron obligados a editar el texto por motivos de espacio, doy aquí la reseña original.




Elias Canetti (1905-1994)

Punto final a una gran obra

Elias Canetti
La conciencia de las palabras
(Teatro, Ensayos, Miscelánea).
Edición dirigida por Juan José del Solar.
Traducciones de Carlos Fortea, Adan Kovacsics, José Manuel de Prada-Samper y Juan José del Solar.
Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores, Madrid, 2012, 942 páginas, 58 euros.


Hace justo una década que Galaxia y Círculo iniciaron la publicación de estas extraordinarias Obras completas de Elias Canetti (1905-1994). El primer tomo de la serie contenía el extenso ensayo Masa y poder, una obra sui géneris y emblemática contra el totalitarismo. En 2003 aparecieron otros dos volúmenes: Historia de una vida, la trilogía autobiográfica de Canetti (La lengua salvada, La antorcha al oído y El juego de ojos), y La escuela del buen oír, tomo que incluye Auto de fe, la única novela del escritor. En 2006 apareció el magnífico tomo IV bajo el título de Apuntes, con libros de aforismos tan excepcionales como La provincia del hombre o El corazón secreto del reloj —para quien firma esta reseña, lo más interesante de Canetti—: “Los fragmentos de un hombre, lo mejor de sí mismo”, leemos al azar en el mencionado volumen; y esta sentencia cuadra muy bien con su autor.

El flamante tomo V que ahora ve la luz contiene el teatro, el libro de ensayos La conciencia de las palabras, y una última parte miscelánea con ensayos breves y varias conversaciones de Canetti con distintos entrevistadores. Es el punto final a unas Obras completas que reúnen todos los textos que Canetti publicó en vida o cuya publicación nunca rechazó; no recogen los inéditos que han ido apareciendo después de su muerte, de menor consistencia que lo anterior. Debemos observar que esta edición en castellano es única en el mundo, está cuidada al detalle, profusamente anotada y con impecables traducciones.
Canetti sólo escribió tres obras de teatro: La boda y Comedia de la vanidad son obras de juventud, mientras que Los emplazados es más tardía. Tenía a estas piezas dramáticas en mucha estima. Son obras raras, tan deudoras del expresionismo y del pesimismo más irredento como del mundo satírico del cáustico Karl Kraus, a quien Canetti tanto admiró en su juventud; Aristófanes y Büchner planean también sobre ellas. El drama los emplazados explicita la primera gran rebelión de Canetti contra su feroz enemiga: la muerte; y el anterior, sobre la vanidad, su particular ataque escénico al nazismo. Igual que sucede con Auto de fe, disfrutará de estos dramas quien tenga fe en su autor y conozca las líneas fundamentales de su visión del mundo.
El punto fuerte de este tomo lo constituyen los ensayos reunidos bajo el título de La conciencia de las palabras. Destacan entre ellos “El otro proceso de Kafka” —Muchnik lo publicó como libro independiente en 1976—, “Hitler según Speer” y los dedicados a Kraus, Büchner o Broch. Pocas interpretaciones tan lúcidas como la de Canetti habrá sobre la vida y la obra de Kafka, escritor al que admiraba en extremo. No es de extrañar: el pesimismo de Canetti sobre la condición humana, su frialdad al analizar sentimientos y acciones, o su interés por las “formas de la locura” y cómo ésta se metamorfosea, casan con el mundo del alucinado praguense. Para el autor de Auto de fe, Kafka comprendió el mundo desde “el miedo y la indiferencia, siendo el primero en ofrecer la imagen de este mundo”.
Entre los escritos misceláneos destaca un texto esclarecedor: “Joyce, Proust y Kafka”, inédito en castellano. Canetti fue un gran intérprete literario, con voz propia, aunque dotado con esa perspicacia incisiva de los cerebros gélidos y los corazones duros y antisentimentales; era ágil para descubrir las taras y los complejos ajenos antes que la bondad o la hermosura; perteneció a la estirpe del negro Gracián, pero con bastante de Lichtenberg.
En cuanto a las entrevistas que contiene este tomo final —históricas, pues se extienden desde 1937 hasta después de la concesión del Premio Nobel en 1981—, son de gran ayuda para conocer al pensador y al escritor Canetti. Reiteran una y otra vez lo conocido de su vida: la niñez en la familia búlgara de ascendencia sefardí —“A veces me siento un autor español en lengua alemana”, señalaba—; o su esmerada educación cosmopolita bajo el auspicio de su culta madre. La temprana muerte del padre —de este suceso partió el proverbial “odio a la muerte” del hijo—; o la relación con los intelectuales de su época vienesa. Se comentan su teoría sobre las “máscaras acústicas” aplicada a su teatro, los trabajos “descomunales” para Masa y poder junto a diversos aspectos del resto de sus obras. En estas conversaciones constatamos la imagen pública de un hombre que siempre controló su personalidad visible mientras escondía otra faz algo más oscura; por ejemplo, su ambición y arrogancia innatas, su egolatría o su trato dominante para con las mujeres. A fin de conocer mejor al hombre, más que a sus “fragmentos”, es de esperar que pronto aparezca en castellano la incisiva biografía de Canetti escrita por Sven Hanuschek (Hanser, 2005). Entre tanto, disfrutemos de estas impecables Obras completas. Luis Fernando Moreno Claros