sábado, 19 de enero de 2013

Ida Fink: Huellas

IDA FINK
Huellas

Huellas
Errata naturae (Madrid).

"Babelia" publica hoy mi reseña del libro Huellas, de Ida Fink. Como por razones de espacio han tenido que recortarla un poco pongo aquí el texto completo:



Ida Fink
Traducción de Elżbieta Borkiewicz
Errata naturae, Madrid, 2012, 238 páginas,  17,90 euros.

Dentro de la colección dirigida por Mercedes Monmany para Errata Naturae, “Los papeles de Sefarad”, de autores judíos, aparece ahora este libro de relatos —tan estremecedor como bello— de la polaca Ida Fink (1921-2011), una superviviente del horror nazi. En los veinte relatos de Huellas —muy distintos en la forma—, antes que la narración detallada de horrores y crueldades explícitas perpetradas por los alemanes y sus secuaces, de todos conocidas, predominan la melancolía y la tristeza que se desprenden al rememorar situaciones relacionadas con aquellos dramáticos acontecimientos, y una belleza fría.
La autora —denominada “la Chéjov del Holocausto”— rememora escenas o crea cuadros y fragmentos en los que vemos cómo la aproximación del espanto y las tragedias pasadas abortan la existencia cotidiana de cuantos los padecen. Son episodios de vidas rotas, de seres extenuados por aquel horror inesperado que sobrevino a cientos de miles de judíos tras la invasión alemana de Polonia; casi de inmediato comenzaron las Aktionen, las redadas que conducían a familias enteras a las fosas de los fusilamientos masivos o al viaje sin retorno hacia los campos de exterminio.
Ida Fink, 1921-2011

Ida Fink recurre a recuerdos propios o a historias ajenas, recrea la pérdida y lo que no pudo ser frente a la tragedia de lo que fue: los amores truncados y la dicha de vivir abortada por la barbarie y la sinrazón. Libro hermoso en su trágica melancolía, que no dejará indiferente a lectores con corazón y que nos recuerda una vez más, tanto el insondable horror del Holocausto como el hondo padecer de todas las víctimas, muñecos de trapo en manos de incendiarios gigantes sin alma. Si acompañamos la lectura de este libro con la película Spring 1941, del israelí Uri Barbasch, inspirada en la obra de Ida Fink, comprenderemos mejor hechos y escenas que nos quitarán el sueño. L. F. M. C.